
Entrar en la estación de Chamberí es hacer un viaje al pasado. La estación pertenece a la primera Línea de Metro inaugurada en Madrid en 1919, que contaba con ocho estaciones. Por cuestiones técnicas, a principios de los 60, la Compañía Metropolitana decidió aumentar la longitud de los trenes y, ante la imposibilidad de alargar esta estación, la clausuró. El cierre definitivo tuvo lugar el 22 de mayo de 1966. La estación ha sido restaurada y se puede ver tal y como fue cuando se inauguró. La estación Fantasma forma parte de Andén 0, nombre que agrupa todos los espacios museísticos de Metro y que ya ha llegado al millón de visitantes. En concreto, la estación de Chamberí ha recibido desde su reapertura, el 25 de marzo de 2008, más de la mitad de estas visitas.
Poder mejorar la experiencia de viaje de los usuarios es uno de los objetivos del suburbano madrileño, que quiere que las personas que viajan en Metro tengan un valor añadido a su viaje habitual y puedan disfrutar de él intentado trasladar, en muchos casos, lo que ocurre en la calle a la red de Metro. Así sucede con esta iniciativa de Halloween, que también pretende a acercar a los más pequeños a este medio de transporte.



















