Guillermo Hita Téllez asegura que en Arganda “somos partícipes de un proyecto de vida común”

Orgulloso de su localidad, de sus vecinos, de su historia, el alcalde de Arganda del Rey, Guillermo Hita Téllez, nos ha concedido una entrevista exclusiva para esta edición especial de La Quincena del Corredor, en la que rendimos un merecido homenaje a una de las localidades que más está creciendo en la Comunidad de Madrid.

¿Qué nos diría de su municipio? ¿Cómo nos lo presentaría?

Arganda del Rey es una ciudad pueblo, un pueblo ciudad. Arganda, ciudad ahora de más de 56.000 habitantes de derecho, tiene su origen en un pueblo, que desde los años 60 ha multiplicado su población por diez. Hemos crecido, sí, pero hemos sido capaces de mantener nuestra esencia y de conservar como un tesoro nuestras costumbres e historia comunes. Arganda es ahora una ciudad industrial, cada día más moderna, pero que ha sabido conservar su esencia, su sabor de pueblo.

La vida tiene el gusto especial de la vida en un pueblo porque la gran parte nos conocemos, sabemos de lo que ocurre al resto, a nuestras familias. Quizás eso haga que sea conocida y reconocida por todos nosotros la solidaridad que mostramos unos vecinos con otros. Hemos dado prueba recientemente de ello, con motivo de los daños que produjeron las dos riadas del año pasado.

Somos cada vez más conscientes de que somos partícipes de un proyecto de vida común, y eso nos hace algo más que vecinos. Me gusta esa sensación, me gusta saber que estoy rodeado por personas que se sienten entre sí algo más que habitantes de la misma ciudad.

¿Cuánto tiempo lleva viviendo aquí?

Llevo en Arganda cerca de 35 años. Como digo en broma, yo por aquel entonces, no era de Arganda. Ahora no soy capaz de pensar que procedo de otro sitio. Me siento de aquí, como si siempre hubiera estado aquí, porque tengo aquí a mi familia y a mis amigos. Hago mi vida aquí, conviviendo con mis vecinos, y disfruto mucho de esa vida con ellos.

¿Y qué recuerdos o vivencias guarda con especial cariño en relación a su localidad? (Niñez, juventud, años de colegio o instituto, parques y otros emplazamientos…)

Tengo un recuerdo muy fuerte impreso de las últimas fechas, aunque no es un recuerdo grato. Son las imágenes que se le quedan a uno grabadas en la retina procedentes de las riadas de los meses de agosto y de septiembre. Fueron momentos muy difíciles para muchas personas, con sufrimiento e incluso miedo. Intentan compensar esas imágenes las de cientos de vecinas y vecinas que se echaron a la calle inmediatamente en las dos ocasiones, para ayudar a quien lo necesitara. No había dejado de llover, no había empezado a descender el nivel del agua y ya había personas ayudando a sus vecinos. No lo olvidaré nunca.

¿Cómo definiría a sus vecinos?

Como ya he adelantado, son gente acogedora y solidaria, que están orgullos de su ciudad y, por eso, son muy exigentes, con razón, para que sigamos adelante, creciendo y mejorando. Siempre he pensado que somos gente muy laboriosa y trabajadora. El crecimiento de Arganda es una historia de trabajo y sacrificio de cientos de empresarios, de miles de trabajadores, que han conseguido con su esfuerzo levantar un polígono industrial importantísimo. Por eso no podemos cejar en su empeño y seguimos trabajando para devolver la pujanza a nuestra Arganda.

¿Cuál es su ‘rincón’ por excelencia en la ciudad? ¿dónde le gusta ‘perderse’?

Me quedo con dos tesoros que son muy importantes para mí, me es imposible escoger sólo uno. El primero es la Dehesa del Carrascal, el gran pulmón verde de nuestra localidad. Enmarcada dentro del Parque Regional del Sureste, presenta una gran riqueza medioambiental y da gusto perderse por sus caminos, por sus veredas, haciendo deporte, dando un paseo. El segundo es nuestra Plaza de la Constitución. En ella, centro neurálgico de nuestra ciudad, tienes la oportunidad de compartir, de convivir, de convidar a tus vecinos y vecinas. No se entendería Arganda sin su Plaza. Quien no haya visto la transformación que experimenta en septiembre, no sabrá de lo que hablo.

Propónganos su ‘plan ideal’ sin salir de la localidad. ¿Qué nos recomienda?

Salgo poco de mi localidad por ocio porque me gusta pasar mi tiempo libre en ella, aunque los días de diario es complicado. Pero les contaré un plan para un sábado o un domingo cualquiera en el que no tenga mucha agenda de actos públicos. Un poco de deporte después de desayunar, por la Dehesa del Carrascal o en alguna de las instalaciones deportivas del municipio. Después, a mediodía, una vuelta por la Plaza de la Constitución, tomando el aperitivo con quien se encuentre uno, para después, comer en alguno de los magníficos restaurantes con los que contamos. Por la tarde siempre se puede acudir a uno de los magníficos eventos culturales que se programan a lo largo del año desde el Ayuntamiento. Después, siempre queda, antes de ir a dormir, un rato para tomar algo en alguno de los bares en los que siempre encuentra uno a un amigo, dentro o fuera de la barra. Habrá otros muchos planes posibles, porque tenemos muchas riquezas, pero yo disfruto mucho de algo parecido a esto que cuento.

¿Cuál ha sido su aportación, desde la Alcaldía, para la evolución del municipio? ¿Cuáles diría que han sido las señas de identidad de su gestión?

Llevo como concejal de nuestra ciudad desde el año 2007. Ahora el arreglo de muchas de las cuestiones que ya denuncié en aquel entonces, de muchos de los errores de gestión que ya detecté, han sido la gran parte de mi trabajo desde que fui elegido como alcalde en el 2015. En junio de 2015 comenzó un trabajo desesperado contrarreloj para salvar al Ayuntamiento de Arganda del Rey de la más desastrosa bancarrota. Tomamos el relevo de un Ayuntamiento tremendamente endeudado, con más de 156 millones por pagar. Tuvimos que instar el concurso de acreedores de la empresa municipal de servicios porque no se podía hacer frente a los pagos. A día de hoy, la deuda total del municipio es inferior a los 100 millones y la empresa municipal, ESMAR, está saneada después de 4 años consecutivos sin obtener pérdidas. Tuvimos que partir de esta gran tarea de reflote para poder seguir trabajando.

Pese a que lo anterior es muy importante, de lo que estoy más orgulloso es el de haber conseguido una ciudad cada vez más tranquila y sosegada, en la que no aparezcan escándalos un día sí y otro también, y donde el clima político tenga que ver más con el respeto y la moderación que con el clima enrarecido que presenta en España.

¿Qué le queda en ‘tareas pendientes’ (algún proyecto importante)? ¿Cómo visualiza el futuro del municipio?

Queda mucho por hacer, muchísimo. La estabilidad económica y financiera que conseguimos en la legislatura 2015-2019 nos tiene que permitir que ahora estemos en la legislatura del ‘hacer’. Tenemos que emplear esa libertad que nos da el tener las cuentas más saneadas para realizar obras de todo tipo que todavía tenemos pendientes. Nos urge tremendamente, entre otras muchas cosas, la construcción de un tanatorio que esté a la altura de las necesidades de una ciudad de nuestras características, y por eso lo agilizaremos tanto como esté en nuestras manos. Otro proyecto crucial para nuestra localidad es la creación del centro logístico del kilómetro 35 de la A3. Aprobamos hace meses inicialmente la modificación urbanística de los terrenos. En estos momentos está esa modificación en la Consejería de Medioambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid. Cuando aprueben el expediente, daremos el visto bueno definitivo a la modificación para que se pueda empezar la urbanización y la construcción allí.

¿Qué es lo más complicado de llevar las ‘riendas’ de una ciudad?

Lo más difícil es dar satisfacción a las necesidades de las personas. Me refiero a arreglar los problemas que tienen que ver con el ámbito personal, con las necesidades y dramas más acuciantes de los vecinos y vecinas. El solucionar cualquier problema es estresante, sobre todo en estos tiempos en los que, debido a las posibilidades de participación de las personas y el uso de las redes sociales, los problemas saltan a la palestra en el mismo momento de producirse. Pero el solucionar un problema que atañe a las necesidades personales es abrumador.

¿Y lo más gratificante?

Precisamente lo mismo que lo anterior. Lo más gratificante es solucionar un problema o una necesidad que atañe directamente a las personas.

¿De qué manera se fomenta la participación ciudadana y se incluyen las propuestas vecinales en el día a día de la localidad?

Hay dos pilares, que son participación y transparencia, los cuales se retroalimentan. Para la transparencia, paredes de cristal, que desde la calle se vea todo lo que pasa en el ayuntamiento. Y para la participación, paredes de cristal, porque tenemos que ser capaces de ver desde el ayuntamiento lo que quiere la calle. Desde cuestiones de apariencia poco importante, como la posibilidad que los vecinos tienen de ponerse en contacto conmigo personalmente mediante whatsapp, utilizando el teléfono 652 862 271, hasta el proyecto de Presupuestos Participativos, en el que la ciudadanía propone y vota aquello que piensa más conveniente para llevar a cabo mediante una obra o el establecimiento de un servicio. Desde que lo pusimos en marcha hace tres años, ha ido aumentando la partida presupuestaria, que ahora está en 200.000 euros.

La Quincena celebra sus ‘Bodas de Plata’, ¿qué noticia o noticias destacaría en estos 25 años?

Precisamente las ‘Bodas de Plata’ es una noticia muy destacada. El que un periódico gratuito haya podido llegar a celebrar 25 años saliendo a la calle, además de una hazaña heroica, es una noticia en sí misma.

¿Cómo ha cambiado la ciudad en estas más de dos décadas?

Si utilizamos algo de lo que hemos hablado ya a lo largo de la entrevista, hace 25 años, la población de Arganda era de 29.000 personas, prácticamente la mitad de la población actual. Imagínense los retos que ha habido que asumir como ciudad para cambiar todo el abanico de servicios que una ciudad del doble de población requiere. Además, las necesidades en los últimos 25 años han evolucionado y cambiado tremendamente. Hay ahora necesidades, servicios, cuestiones, que ni siquiera existían en la imaginación de los vecinos y vecinas de aquellos años.

¿Y qué papel cree que ha tenido en todo este tiempo la prensa local?

La prensa local en particular y toda la prensa en general ha tenido una larga singladura también en estos 25 años, porque nadie sospechaba que todo cambiaría como ha cambiado. Los vecinos y vecinas se informan ahora por muchos medios, muy diferentes, de muchos tipos, con distintas profundidades, eficacias y credibilidades. La prensa sigue ofreciendo la posibilidad de dar una información completa sobre los asuntos, detallada, profunda y contrastada. La prensa local hace ese servicio para los habitantes de los pueblos y ciudades, con una información de proximidad de calidad.

Un mensaje para los vecinos y los lectores de La Quincena.

Continuando con lo anterior, recomiendo a los vecinos y a los lectores de La Quincena, que sigan obteniendo información de todos los asuntos de forma profunda. Un artículo escrito en un periódico da la posibilidad de obtener toda la información y de crearse una opinión. Cualquier asunto, cualquier cosa en esta vida va más allá de una frase, de un titular. Todo puede cambiar cuando se obtiene toda la información relacionada con ese asunto. Les diría que sigan leyendo, que sigan leyendo la prensa y que lean varios medios para forjarse una opinión.

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