Cómo planificar una reforma perfecta. 6 consejos para evitar problemas

Cómo planificar una reforma perfecta. 6 consejos para evitar problemas

Contrata a una empresa de reformas profesional.
A la hora de escoger una empresa de reformas, se deben tener en cuenta una serie de
factores. Entre los más importantes están los siguientes:

  • Precio del presupuesto
  • Las referencias de la empresa
  • La buena sintonía con los trabajadores
  • La disponibilidad para comenzar los trabajos.

Además de los mencionados existe uno más, que se debe poner a la cabeza, la
profesionalidad.
Contratar a una empresa de reformas profesional supone poner nuestro hogar en manos
de una plantilla capaz y cualificada. Esta empresa debe disponer del personal adecuado
para el tipo de reforma que se vaya a llevar a cabo.

Además de tener la figura del jefe de obra, con presencia permanente en la obra. Por
último, se debe de contar con una buena respuesta de atención al cliente, durante el
proceso de reforma.
Intentar ahorrar en el precio de la reforma, escatimando en mano de obra cualificada, es
siempre una mala idea.

No empieces la reforma sin un contrato firmado

Antes de empezar con los trabajos es primordial tener firmado por ambas partes un
proyecto completo y un presupuesto con los trabajos a realizar. Estos documentos deben
recoger los servicios acordados por ambas partes, de forma desglosada y detallada.
El presupuesto debe contar con precios unitarios de cada una de las partidas, con el
mayor desglose posible, para saber que está incluido y en caso de necesitar una
ampliación de alguna partida, el incremento que supone en el presupuesto.
Esta es la forma de evitar problemas y malentendidos, al tener cada uno de los trabajos
acordados reflejados sobre papel.

Cumple con los permisos necesarios para hacer una reforma en una vivienda

Es importante que, antes de empezar la obra, se dispongan de los permisos necesarios tanto a nivel municipal como de la empresa, relativos al cumplimiento de la normativa vigente. Puntos como las licencias de obra, los proyectos técnicos, los seguros de Responsabilidad Civil, los contratos de los trabajadores, el informe de riesgos laborales, etc, deben de disponerse para desarrollar los trabajos sin sobresaltos.

Acuerda una fecha de finalización de los trabajos

En todo contrato de reforma, se debe pactar una fecha de finalización de los trabajos con la empresa constructora. En dicho contrato se debe concretar unos plazos de ejecución por partidas, para poder realizar un seguimiento de los trabajos y su cumplimiento en tiempos. Además, en caso de incumplimiento se deben fijar unas penalizaciones, en concepto de compensación por los perjuicios que nos pueda ocasionar el retraso.

Cuenta con un extra para imprevistos

Es muy difícil realizar una planificación exacta de una reforma, sobre todo en aquellas reformas globales de una vivienda. Es habitual, que sobre el terreno aparezcan imprevistos o mejoras que queremos realizar que no están contempladas en el proyecto. Por ello, es importante contar un margen de seguridad, para poder hacer frente a estos añadidos que pueden surgir, que permiten finalizar los trabajos de acuerdo a lo que se busca.

No antepongas la estética a la calidad y a la funcionalidad

Es habitual dejarse llevar por modas o tendencias o querer incorporar elementos de decoración superfluos que suponen un gasto extra en la reforma. Este gasto se intenta compensar, restándolo de partidas menos visibles y que afectan a elementos más comunes, que van a sufrir más desgaste en el día a día y a los que se le suelen prestar menos importancia. Es el caso de: mecanismos, calidad de los suelos, puertas, ventanas o griferías, por ejemplo.

No pagues todo de una vez y por adelantado

A la de acordar los plazos de pagos de una reforma, para evitar problemas o posibles
desavenencias, es importante no pagar todo por adelantado o realizar grandes
desembolsos.
Empresas profesiones como las de reformas en Coslada, en la redacción de sus
contratos, acuerdan realizar un pago inicial, que no supere el 25%. Después se van
realizando pagos, a medida que se van completando las diferentes partidas. Por último,
se debe dejar siempre para el final al menos un 10% de coste de la reforma, a modo de
recepción del trabajo, una vez que se esté de acuerdo con el resultado final de la
reforma.
Además, es importante guardar los tickets de compra y contratos de garantía en caso de
necesitarlos para realizar una reclamación.