Comienza un nuevo curso escolar en la Comunidad de Madrid: 2026-2027 y, con este, regresa una de esas rutinas que marcan el calendario de miles de familias. Las aulas vuelven a llenarse de voces, preguntas, ilusiones y también de nuevos retos. Más de 600.000 alumnos de Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional se incorporan estos días a las clases, después de que Infantil, Primaria y Educación Especial hayan abierto ya el curso. A todos ellos, y a sus familias, profesores y centros, queremos darles la bienvenida a una nueva etapa que merece ser afrontada con ilusión, responsabilidad y ganas de hacer las cosas bien.
El inicio llega, además, acompañado de datos que invitan al optimismo. El último Informe PISA sitúa por primera vez a Madrid al frente de España y coloca a sus estudiantes entre los mejores resultados internacionales en Matemáticas y Ciencias, mientras que en Lectura la comunidad queda a solo dos puntos del primer puesto nacional. Son resultados que hablan del esfuerzo acumulado de alumnos y docentes, pero que no deben convertirse en un punto de llegada. La educación no se gana en un examen ni en una estadística: se construye cada día, en cada aula, con constancia, exigencia y confianza en las capacidades de nuestros jóvenes.
Por eso resulta especialmente oportuno que este curso ponga el foco en algo tan esencial como aprender a comprender lo que se lee. El programa Aprende Leyendo pretende reforzar la competencia lectora desde las primeras etapas, con seguimiento personalizado, detección temprana de dificultades y formación específica para los maestros. Leer bien no es únicamente una destreza académica; es una herramienta para pensar, expresarse, comprender el mundo y tomar decisiones.
Pero ningún proyecto educativo puede descansar exclusivamente sobre las administraciones. La responsabilidad es compartida. Los alumnos deben acudir a las aulas con curiosidad, esfuerzo y respeto; los profesores, con la vocación y la exigencia que requiere una tarea decisiva para nuestra sociedad; las familias, acompañando sin sustituir el esfuerzo de sus hijos; y las empresas, especialmente aquellas vinculadas a la formación y al empleo, colaborando para que lo aprendido encuentre después un horizonte profesional.
También las instituciones tienen la obligación de estar a la altura, proporcionando recursos, infraestructuras, apoyos y oportunidades para que nadie quede atrás. Este curso comienza, además, con una cifra récord de docentes y un aumento de las becas y ayudas al estudio, señales de que invertir en educación significa invertir en el futuro.
Empecemos, por tanto, con alegría, pero también con responsabilidad. Cada curso es una oportunidad para corregir lo que no funciona, conservar aquello que da buenos resultados y abrir nuevos caminos. Madrid afronta este 2026-2027 con motivos para sentirse orgullosa, pero también con el compromiso de seguir avanzando. Que en cada colegio e instituto haya ganas de aprender, de enseñar, de colaborar y de superarse. Y que cuando llegue junio podamos mirar atrás y comprobar que, más allá de las notas y las cifras, hemos conseguido algo todavía más importante: que nuestros alumnos hayan crecido como estudiantes y como personas.


















