La incertidumbre, miedo a lo que no conocemos

La incertidumbre es una de las circunstancias que mayor ansiedad, miedo y angustia provocan al ser humano. El sentimiento de inseguridad que genera la incertidumbre nos hace sentir vulnerables ante lo desconocido.

A lo largo de nuestra vida tenemos que tomar múltiples decisiones, la mayoría de las veces sin estar seguros de los resultados de las mismas. Esto hace que vivamos en una constante lucha por conocer, valorar, sopesar e intentar descubrir la elección correcta.

La incertidumbre no solo aparece ante decisiones cruciales y determinantes, en momentos banales también hace aparición generando la misma sensación de vulnerabilidad.

 

Tipos de incertidumbre

El psicólogo Paul K. J. Han ha catalogado tres tipos de incertidumbre, cada una de ellas requiere una estrategia de afrontamiento diferente para resolverlas de manera eficaz.

  • INCERTIDUMBRE POR PROBABILIDAD

Hace referencia a ese tipo de situaciones que nos resulta difícil o imposible predecir su nivel de riesgo. Intentamos valorar la probabilidad de obtener ciertos resultados dependiendo la decisión que tomemos.

Para afrontarlo de la mejor manera, primero es necesario que tengamos en cuenta el sesgo optimista y el pesimista. De esta manera, aunque exista una probabilidad mayor en uno de los casos, valoraremos todos los escenarios posibles. El segundo paso consiste en adaptarse, al no conocer los posibles resultados debemos estar preparados cualquier escenario.

  • INCERTIDUMBRE POR AMBIGÜEDAD

En esta ocasión hablamos de aquellas situaciones donde a la hora de tomar la decisión si tenemos información, pero de manera contradictoria o imprecisa.  En estos casos solemos tener dos alternativas bastante claras pero antagónicas,

Para gestionar este tipo de incertidumbre debemos asumir que nuestras decisiones pueden acarrear un beneficio pero también un perjuicio. En estos casos no solo tenemos que valorar la información, si no de donde proviene esa información. Tenemos que analizar la fiabilidad de dichas fuentes y en base a ello tomar la decisión.

  • INCERTIDUMBRE POR COMPLEJIDAD

Este tipo aparece cuando un problema es difícil de comprender. En muchas ocasiones este tipo de incertidumbre es la más intensa de todas, la que genera una mayor vulnerabilidad, ya que nos encontramos desorientados y asustados.

Para subsanarla es necesario ver la situación con cierta perspectiva, para ello en ocasiones puede ser útil el consejo de una tercera persona que analice la situación desde el exterior.

 

Por último hay que resaltar que hay un condicionante común en todos los tipos de incertidumbre y este es la paciencia. Tener paciencia para tomar la decisión, sin llegar a obsesionarnos con ella, puede ser clave para valorar todos los posibles escenarios y no ser demasiado impulsivos. En los tiempos actuales, ante la pandemia y sus posibles consecuencias, estos consejos para manejar la incertidumbre se hacen aún más relevantes y cruciales para mantener una buena gestión emocional.

Juan José Moreno Arias, psicólogo especialista en el manejo del estrés.

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