Dabiz Riaño: “7 lagos, 7 vidas” para luchar contra la ELA

Dabiz Riaño es científico Ad Honorem del Centro Superior de Investigaciones Científicas  (CSIC) y número uno de la primera promoción de Ciencias Ambientales de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH). Hace 10 años fue diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica, y ha perdido gran parte de su movilidad, pero ha decidido no rendirse y, en lugar de “echarse a morir”, ha preferido “echarse a vivir” y, además, enviar un mensaje de optimismo a quienes padecen esta terrible enfermedad degenerativa, al tiempo que pretende generar conciencia sobre la necesidad de incentivar la investigación de la ELA.

Dabiz se puso un reto en 2019: viajar en furgoneta por Europa del Este y bañarse en 7 de sus lagos más bellos para visibilizar la lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa que en España afecta a 3.000 personas aproximadamente.

Dabiz, junto con sus ayudantes Capi, Or y Ría, ha recorrido durante 6 meses el Este de Europa en una furgoneta adaptada. El objetivo de este viaje “7 lagos 7 vidas” es visibilizar la lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica e “invitar a perseguir nuestros sueños, luchar y avanzar hacia una sociedad más justa, diversa e inclusiva”, afirmó Riaño. Este proyecto cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, la Asociación Española de ELA (AdEla), la Universidad de Alcalá, varias Embajadas Españolas en países como Polonia, Estonia, Eslovenia, Croacia, Montenegro o Albania, instituciones como el Instituto Cervantes de Cracovia y asociaciones como la Asociación de Distrofia Muscular de Estonia, Eslovenia, Croacia o de Albania.

De esta aventura se está realizando un documental dirigido por José Luis López-Linares, tres veces ganador del premio Goya, cuya banda sonora está compuesta de canciones inspiradas en textos proporcionados por enfermos de ELA y en la que han participado músicos como Contrabandeando o Micu, entre otros.

Torrejón de Ardoz fue el punto de partida y retorno de esta aventura que comenzó el 21 de junio en el Parque Europa y finalizó el 21 de diciembre en el Pabellón Municipal Jorge Garbajosa, donde le esperaban el alcalde de Torrejón, Ignacio Vázquez, el concejal de Deportes, José Miguel Martínez Criado, el director de cine, José Luis López-Linares, y la gerente de la Asociación Española de Esclerosis Lateral Amiotrófica (AdEla), Rosa Mª Sanz.

La experiencia

Para Dabiz, sumergirse en el agua supone un acto de libertad. Allí puede flotar, nadar, andar e incluso bailar. “Me gustaría animar a todas las personas a que nunca abandonen sus sueños, a perseguirlos, y a motivarnos a todos a salir de casa y enfrentar nuestros miedos y dificultades”, ha dicho sobre las razones de este viaje y luego de acabarlo, aseguró que colmó por completo sus expectativas, ya que durante el viaje ha conocido “gente con habilidades extraordinarias” que le hacen sentir vivo a todos los niveles. Durante su periplo, no solo se ha cruzado con otras personas afectadas por el ELA o por distrofia muscular, sino también a personas maravillosas que viajan sin rumbo buscando y encontrando el sentido de sus vidas. O seres humanos que se conmueven en cualquier plaza de Europa del Este, mientras Dabiz canta en la calle con Or y Capi.

 

Cada experiencia de este viaje, ha marcado a Dabiz y a sus fieles compañeros de una manera especial. Un ejemplo de ello fue su inmersión en el Adriático, cuando, según cuentan, “llovía a mares” mientras buscaban el mejor lugar para sumergirse y al conseguirlo, por fin, dejó de llover y se puso una temperatura de unos 20 grados.  Alucinante.

Hay tiempo para todo

En medio de su viaje, Dabiz y sus dos compañeros se tomaron unas “vacaciones” de seis días, debido a  la boda de una prima de Dabiz en la que se presentó “por sorpresa”, sembrando alegría e ilusión en sus familiares. Pero no todo fueron alegrías en esos seis días. una triste noticia también ocurrió:  la muerte de Jesús Gómez, presidente de la asociación de Esclerosis Lateral Amiotrófica de Castilla y León (ELACyL). Así que Dabiz aprovechó su paso por la ciudad para dar el pésame a sus seres queridos antes de partir de nuevo hacia Europa del Este, luego de haber repuesto sus fuerzas físicas -porque las espirituales siempre las tiene intactas- para continuar.

En definitiva, si la vida es un viaje, Dabiz ha elegido la mejor ruta, demostrando el poder de la fortaleza interior, de la resiliencia de un hombre que no pierde la fe, ni el entusiasmo por la vida, aun estando al borde de la muerte.

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