El alcalde de Torrejón de Ardoz, Alejandro Navarro, y el concejal de Urbanismo, Vivienda y Juventud, Víctor Miranda, han supervisado el pasado miércoles las obras de construcción del nuevo paso subterráneo que conectará la avenida de la Constitución con la calle Cañada-Mancha Amarilla, ejecutando un vial desde el cruce de la avenida de la Constitución con la avenida de los Descubrimientos, que discurrirá entre el Palacio de Justicia y la UCAM, cruzará la línea de ferrocarril mediante un paso inferior, y entroncará con el inicio de la calle Cañada.
“Este proyecto es una de las grandes actuaciones financiadas en Torrejón de Ardoz para conectar el norte y el sur de la ciudad separadas por el ferrocarril, como se hizo recientemente con el túnel al final de la calle Enmedio, bajo las vías del tren, y supone una octava conexión para que el tráfico que discurre entre el norte y sur de la ciudad atravesando las vías del tren, siendo el sexto paso subterráneo, más los dos pasos elevados”, destacó el regidor torrejonero.
3,6 millones de euros de inversión
El presupuesto para esta infraestructura es de 3.650.000,00 euros, las obras comenzaron el pasado noviembre y finalizarán en el segundo trimestre de 2027. “Esta inversión está financiada por el Plan de Inversiones Regional de la Comunidad de Madrid (PIR) y el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz. Al igual que se hizo con la construcción del nuevo paso subterráneo de Fresnos, bajo la M206-Avenida de la Luna, que ha creado un nuevo acceso con doble sentido de circulación y que supone una nueva entrada a este barrio”, añadió Víctor Miranda.
Esta nueva arteria de tráfico en el núcleo urbano de Torrejón de Ardoz se ejecutará en dos secciones diferentes, incluyendo en ambos casos una acera peatonal y una calzada con dos carriles que permitirán la circulación en ambos sentidos. A la altura de la calle, tendrá una longitud de 98 metros y una anchura de 10 metros. En la sección bajo la vía del ferrocarril se sustituirá el paso inferior actual por un cajón que tendrá unas dimensiones interiores de 9,40 x 3,10 m de altura, con una longitud de 36,00 metros.
La solución elegida no afecta a las rasantes actuales de la avenida de la Constitución y la calle Cañada. El proyecto para este nuevo túnel cumple con la normativa de accesibilidad establecida, además se demolerá el actual paso inferior peatonal.



















