El Hospital Puerta de Hierro implanta el primer holter programable a distancia

El Hospital Puerta de Hierro ha implantado de forma pionera en la Comunidad el primer dispositivo cardiaco insertable disponible en Europa. Dicho dispositivo puede ser programado a distancia sin necesidad de que el paciente deba desplazarse al centro en caso de necesitar algún ajuste.

Este holter subcutáneo es novedoso también porque permite la monitorización continua y a distancia de afectados por arritmias cardiacas durante un periodo de hasta cuatro años y medio, cuando habitualmente este tipo de aparatos tienen una duración media aproximada de tres años. El dispositivo ha sido colocado de forma simultánea y por primera vez a enfermos de otros nueve hospitales españoles de referencia en cardiología.

En el hospital Puerta de Hierro ha sido insertado en una paciente de 86 años aquejada de síncopes de repetición de causa no explicable. El objetivo es investigar la causa de la aparición de estos síncopes para elaborar un diagnóstico y pautar un tratamiento adecuado para la mujer, que ya ha sido dada de alta y evoluciona favorablemente.

Este centro es uno de los que tiene mayor número de enfermos en seguimiento remoto con dispositivos de este tipo; concretamente más de 800 desde 2010.

UN PASO MÁS EN EL CAMINO HACIA LA TELEMEDICINA
Tanto el tiempo de vida del dispositivo como su capacidad de reprogramación a distancia son aspectos especialmente importantes ya que permiten que el usuario pueda reducir su número de visitas al hospital. Además, las personas susceptibles de beneficiarse de este dispositivo son especialmente vulnerables al SARS-CoV-2 al tener una patología cardiaca de base, de forma que esta ventaja es fundamental para ellos.

La intervención consiste en la inserción subcutánea del dispositivo con una incisión de menos de un centímetro en la región pectoral izquierda. Una vez introducido, el dispositivo se conecta de forma inalámbrica tanto a un monitor remoto colocado en el domicilio del paciente como a su propio teléfono móvil, de forma que el registro y envío de datos cardiacos se pueda realizar tanto si éste se encuentra en casa, como si se ausenta de su domicilio.

Su implantación dura entre 5 y 10 minutos y es mínimamente invasiva. Las características del dispositivo permiten que su inserción no tenga que realizarse obligatoriamente en una sala de electrofisiología o en el quirófano. Una vez finalizada la operación, el paciente puede irse a casa.

UN 40% DE LA POBLACIÓN TENDRÁ UN EPISODIO VITAL DE SÍNCOPE
Este sistema está indicado fundamentalmente para la monitorización de arritmias cardiacas de alto riesgo, sobre todo en personas con sospecha de presencia de episodios de fibrilación auricular o en aquellos que han sufrido un accidente cerebrovascular de causa desconocida y que necesitan un seguimiento a largo plazo. Asimismo, también se recomienda su uso en enfermos con síncopes recurrentes de causa no explicable.

Se estima que hasta un 40% de la población tendrá al menos un evento de síncope a lo largo de su vida y hasta una tercera parte de ellos serán de causa no explicable. Estos síncopes de origen desconocido son un motivo de ingreso hospitalario y normalmente obligan al paciente a acudir en repetidas ocasiones al hospital para la realización de pruebas médicas. Gracias a este dispositivo, ese número de visitas podría verse reducido.