El Club de Campo Villa de Madrid retomó la esencia del tenis de antaño en la capital

El Club de Campo Villa de Madrid retomó la esencia del tenis de antaño en la capital

Con el tercer ATP Challenger de la nueva era organizado por la FTM


Texto y fotos: Goyo Ybort

 

El primer Open Comunidad de Madrid suponía la tercera edición del ATP Challenger capitalino en la nueva era.

 

Diez años después de la última edición celebrada -que ganó el valenciano Daniel Gimeno Traver-, la Federación de Tenis de Madrid, junto al Club de Campo Villa de Madrid, incluyó en el nutrido calendario del ATP Challenger Tour en España (récord de 13 eventos) este torneo de 80 puntos ATP para el campeón.

 

El de Madrid era el vigésimo primer torneo de tierra batida al aire libre en el mundo, en esta temporada, siendo el undécimo de Europa y el cuarto en España, tras los de Gran Canaria, Marbella y Murcia.

 

La competición arrancó con un significativo dato dentro de los eventos de esta división en nuestro país, pues para competir a la orilla del Manzanares se presentaron jugadores procedentes de 29 naciones de América, Asia, Europa y Oceanía; siendo lógica mayoría los españoles que entraron al cuadro final (6), seguidos por la participación de franceses e italianos (3).

 

Entre los cabezas de serie -procedentes de seis países (se cayó el taiwanés Tseng por lesión) y por debajo del 150º del ranking mundial- había tres españoles: el granadino Roberto Carballés (número 1 del cuadro y 79º del mundo); el toledano Feliciano López -tercer preclasificado y que no llegó a debutar- y el madrileño Fernando Verdasco, número 4 del torneo.

 

El nivel del Challenger de Madrid también se reflejaba en el arbitraje, con presencia de destacados árbitros internacionales, ejerciendo de jefe Nacho Forcadell, y actuando como supervisor ATP el argentino Jorge Mandl.

 

Este acontecimiento tenístico, en las elogiadas pistas de tierra del Club de Campo Villa de Madrid, venía a rememorar la historia del Grand Prix de Madrid masculino del siglo XX, así como los Internacionales de España femeninos, que alcanzaron los albores del siglo XXI.

 

Tras los cinco partidos del cuadro final fue el argentino Pedro Cachín quien inscribió su nombre en el palmarés del torneo. El cordobés superó a su compatriota Marco Trungelliti por 6-3, 6-7 (3) y 6-3 en una bonita final con puntos antológicos que deleitaron a los 600 espectadores de la pista central.

 

El trofeo de campeón lo recibió Pedro de manos del gran jugador brasileño de Copa Davis y exdirector del Grand Prix de Madrid, José Edison Mandarino, acompañado por los representantes del CCVM y el presidente de la FTM.

 

Esta final argentina trajo a la memoria la disputada por Vilas y Clerc en la capital 42 años antes.

 

Cachín cerraba así tres espléndidas semanas en nuestro país, después de haber sido subcampeón en Puente Romano (donde eliminó en dos sets a Thiem y Kohlschreiber y remontó a Andújar para meterse en la final); y de caer en cuartos de final de Murcia ante el campeón Tseng, siendo subcampeón de dobles.

 

En la competición del Club de Campo por parejas se impuso el dúo formado por el checo Adam Pavlasek y el eslovaco Igor Zelenay al del brasileño Rafael Matos y el grancanario David Vega, por 6-3, 3-6 y 10-6.

 

Todos los campeones fueron fotografiados con sus trofeos ante la Puerta de Alcalá.

 

Los españoles que más lejos llegaron en el torneo fueron el mencionado canario Vega, subcampeón de dobles, y el andaluz Carballés, que cedió en semis ante Cachín.

 

La presencia madrileña vino de la mano del ya citado Verdasco -que cayó en octavos de final ante el francés Manuel Guinard; y del joven Miguel Damas, que tropezó en primera ronda del cuadro final con el húngaro Zsombor Piros. En la previa entraron 9 españoles, entre ellos los madrileños Alejandro Moro, Daniel Mérida y Pablo Carretero, que no pudieron acceder a segunda ronda de esta fase.

 

Y no entraron en semis de dobles Alejandro Moro y John Echeverría, al perder en el súper tie-break de desempate a un set ante la pareja número 3 del torneo, integrada por el portugués Francisco Cabral y el francés Guinard, a quienes les endosaron 6-1 en el primer set del partido de cuartos de final.

 

El ATP Challenger Open Comunidad de Madrid fue posible gracias a la participación de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid, de la RFET, la FTM y la Fundación Madrid Deporte, y de Mapfre, Orange, Joma, Volvo, Tennislife, VTS, Ivy League Tutoring, IMQ Ibérica, Dunlop y Cantabria Labs Heliocare.

 

El rango del evento se incrementó con una serie de acciones solidarias y de deporte inclusivo previstas en el programa, dignas de mención: Torneo de Tenis de Discapacidad Intelectual, Campeonato Comunidad de Madrid de Tenis en Silla de Ruedas, Torneo de Exhibición de Blind Tennis y recogida de alimentos no perecederos para el Banco de Alimentos de Madrid.

 

El torneo para personas con discapacidad intelectual, organizado por la Fundación del Tenis Madrileño, y apoyado por SportSame y los Centros de Recursos de la Comunidad de Madrid, tuvo como protagonistas a Javier de Andrés y Toni Malaver, en el cuadro A; y a Luis Calvo y Javier Sanz, en el B.

 

Rubén Castilla salió doble vencedor del primer Campeonato Comunidad de Madrid de Tenis en Silla de Ruedas al imponerse, en individual, a Jorge Iglesias por 6/4 y 7/6. También tomaron parte Alberto Naranjo, Juan Sánchez y Roberto Romo. El torneo de dobles se lo adjudicaron el mismo Castilla junto a Sánchez y ante Iglesias y Naranjo.

 

Por último, en el Torneo de Exhibición de Blind Tennis, se celebraron dos cuadros masculinos y uno femenino, resultando vencedores Carlos Arbós -ante Raúl Fuentes-, Simone Kaminski -frente a Gema Mariscal- y Javier Menéndez, ante Sergio Guitián.