José Luis Martínez Almeida: Con Almeida tú ganas

El TEMA de
LA QUINCENA

¿A quién votar?

    Adelante, estás invitado

Un mes, dos elecciones. Pero no es tanto que estén cerca, como lo improbables y variopintas. Es lo que tiene la democracia, y la estadística. Este 26 de mayo coinciden, por primera vez en 20 años, las elecciones municipales con las europeas, las más cercanas y las más lejanas, todas importantes. La menuda y sencilla política local, que podemos tocar abrazar y hasta oler, esa que nos arregla las calles desde ordenanzas firmadas en pequeños salones, se mezcla en apenas segundos con la majestuosa lejanía de la política con P mayúscula, inalcanzable para el común de los mortales, a veces inimaginable en su inmensidad, que nos arregla la situación del Estado desde impresionantes hemiciclos. Pero, todas, todos, políticas y políticos, necesitan de nosotros, los ciudadanos, que ese domingo tenemos la llave para decidir quién estará en los pequeños salones y en los grandes hemiciclos, debatiendo, discutiendo y firmando, asfaltados o tratados internacionales, lo mismo da, que todo se supone es por el bien de los ciudadanos. Parece cosa tonta, pero no lo es. No nos confundamos con las papeletas: las de color azul claro serán las que necesitemos para elegir a los candidatos al Parlamento Europeo, las de color sepia serán para elegir a nuestros candidatos a las autonómicas y las de color blanco serán para elegir a los gobernantes municipales, los alcaldes, pues, esos que con toda probabilidad nos están tocando la puerta de casa en este momento para pedirnos el voto, el apoyo y la sonrisa cómplice. Y como los novios, en campaña todo son promesas, por eso hay que echar la vista atrás y ver muy bien a quién y por qué votamos. Los más veteranos, miremos hacia el pasado, reciente. Con recordar cómo estábamos hace 4 u 8 años nos podemos hacer una idea de con quién hemos estado mejor, o peor, para no repetir, o repetir, según nos parezca. Los más jóvenes, escuchen a sus mayores, o imaginen el futuro que desean y piensen quién lo dibuja mejor. Todos, leamos, preguntemos, tiremos de hemeroteca. Y pensemos dónde queremos estar dentro de 4 años, para saber a quién apoyamos. No es votar por votar, es ejercer de manera consciente nuestro mayor y mejor derecho como ciudadanos: el voto. La abstención como opción también es válida, pero nos resta derecho a protestar después… Es como cuando nos invitan a una fiesta. Si vas, luego puedes contar qué te pareció el coctel o la música, reírte de las bromas del cuñado o deleitarte con el regusto de la tarta. Si no vas, es poco lo que puedes contar. Participemos entonces de esta fiesta de la democracia, que se dice pronto pero tantos años y sacrificios ha costado. Adelante, estás invitado.